Relatos de Nuestros Paseos

Cueva del Zumbador-Junio 2010

CUEVA DEL ZUMBADOR 26 y 27 de Junio 2010.

Una vez más, llamados por la necesidad de aventura y el escape de la cotidianidad, y más aun con la misión de concluir una ruta que quince días antes impidió a un grupo de yoperos llegar al destino, decidimos visitar de nuevo la Cueva del Zumbador. Las condiciones climatológicas prometían un fin de semana de diversión y trabajo, así que sin más nos reunimos el sábado 26 en la Estación de Servicio Maitana a partir de las 6:30 de la mañana.

En total 4 vehículos conformaron la caravana que partió rumbo al poblado de las Lapas, punto de entrada para el camino de tierra que todos estábamos esperando, Melvin en su Wrangler con José Luis de copiloto, Mauro con Gustavo de copiloto y Reina como navegante, Alfredo con Patricia y finalmente Angelo con su padre Alejandro (Sagitario) de copiloto.

Una vez en la vía el Wrangler empezó a presentar fallas intermitentes que ocasionaron varias paradas de la caravana en el camino mientras tratábamos de identificar el origen del problema, revisamos la alimentación eléctrica de la bomba de gasolina, cableado de las bujías, más adelante ya en el palito decidimos cambiar la bomba de gasolina y finalmente Alfredo notó que el conector del cable de la bobina estaba dañado y producía interrupciones en el suministro del distribuidor,  solventado este inconveniente continuamos nuestro camino, eran ya cerca de las 9:30 de la mañana.

Estando en la entrada al camino de tierra, el Wrangler nuevamente presentó fallas, esta vez un sonido entre la caja y el diferencial trasero mientras conducía aun con su transfer en 2H, hicimos varias pruebas y aunque no logramos identificar el origen preciso de la falla, si descubrimos algo que parecía más importante en ese momento, cuando se aplicaba la 4LO el carro ya no sonaba. Nos reunimos y Melvin decidió continuar la ruta un poco más con la finalidad de probar si fallaba de nuevo el carro o procedíamos a adentrarnos en el barro que todos estábamos esperando.

Aun cuando durante nuestra estadía en la estación de servicio de Tucacas a parte de presenciar un asalto a un establecimiento, también nos informaron que durante esa noche había llovido constantemente, el camino de tierra no parecía haber sido testigo de esa lluvia, conseguimos algunas trochas de barro y charcos, pero definitivamente no lo que esperábamos, lo primeros kilómetros transcurrieron sin novedad así que rápidamente llegamos al primer obstáculo de la ruta, un paso estrecho que terminaba en una especie de batea con barro que dejaba los vehículos sin tracción ni posibilidad de tomar impulso (este obstáculo fue uno de los más importantes para el grupo que había hecho la ruta hacía 15 días), por lo que Alfredo una vez superado el obstáculo (con ayuda de su navegante ARB) se posicionó para apoyar a Melvin con la cincha, luego a Mauro quien fijó su winche en el carro de Alfredo y finalmente Angelo que aplicó la regla de dale como si el carro fuese alquilado y pasó sin necesidad de ayuda de otro vehículo.

Más adelante un nuevo obstáculo fue sorteado también con apoyo de todos, mientras los vehículos uno a uno quedaban pegados junto con algún yopero en un barro espeso y endurecido por los efectos del intenso Sol que nos acompañaba. Angelo decidió intentar por un paso alterno al tomado por el resto de los vehículos y literalmente se sembró dejando sus cauchos delanteros totalmente cubiertos en la trocha que con cada intento fue creando, Alfredo se encargó de la recuperación del vehículo y retomamos la vía sin contratiempos.

El resto del camino no nos presentó mayores dificultades, de nuevo trochas eventuales que aprovechamos para documentar nuestro viaje y disfrutar ensuciando los carros, algunos cruces de ríos de poca profundidad en los que pudimos observar las marcas de crecidas recientes bastante importantes por la altura y daños causados en el terreno, finalmente, aproximadamente a las 6:00pm nos encontrábamos en los linderos de la finca de los Petit, nos acercábamos ya al lugar de nuestro campamento en la Finca de Ricardo, lugar al que llegamos con los últimos rayos de sol del día.

Estacionamos los vehículos en círculo (o algo parecido) y preparamos el campamento  ayudando a Patricia a armar su nueva carpa. Como es costumbre nos sentamos a conversar acerca del paseo, las vivencias y sobre aquellos que no logramos llegar hasta ese sitio por las condiciones del terreno en el viaje anterior… Luego de un par de horas, llegó la hora de encender los carbones, Angelo nos asombró con unos carbones instantáneos que trae uno de sus estimados socios. Compartimos la cena y una botella patrocinada por Melvin (no, no es un error, Melvin brindó una botella de Whisky) hasta que finalmente nos acostamos a dormir.

La mañana siguiente despertamos asombrados con el sonido de un grupo de monos aulladores y luego de un rápido desayuno finalmente nos dirigimos por el sendero a pie hacia la Cueva.

La cueva? Sencillamente un espectáculo, el agua estaba clara, fria, un poco crecido el río interno según quienes ya habían estado allí. Una vez en el Jacuzzi procedimos a vaciarlo a fuerza de chapuzones y tuvimos nuestra sección de fotos y grabación respectiva. Aun cuando el ambiente invitaba a quedarnos, luego de una hora aproximadamente emprendimos la retirada hacia el campamento y finalmente tomamos la vía de retorno por Yumare.

Al estar de regreso nos percatamos que entre la Victoria y Hoyo de la Puerta había caído un fuerte aguacero, ya que la vía estaba llena de árboles caídos y pequeños derrumbes, que lastima que esa lluvia no llego por donde paseábamos.

Una vez más disfrutamos de un fin de semana de esparcimiento, compañerismo y mucha diversión. Nos veremos de nuevo esperando seguir conociendo y compartiendo con los buenos amigos de los regalos que nos brinda la naturaleza.

Saludos.

José Luis.

 























Anuncia en Yopo

Si deseas formar parte de nuestros anunciantes, puedes ponerte en contacto con nosotros mediante nuestro formulario de contacto.

 

Locations of visitors to this page